Capítulo Treinta

Bueno, voy a admitir una cosa, Rafael tenía razón y sus heridas sanaron más rápido de lo que creí, solo una hora después ya no quedaba ni siquiera una leve cicatriz de lo ocurrido.

Pero eso no borraría el recuerdo de él sangrando de rodillas mientras mamá le daba la bienvenida de mi memoria.

Aunque debo decir que él estaba incluso más orgulloso que yo, después de la pelea fuimos a desayunar con mis padres y mis hermanos, fue un desayuno divertido, lleno de chi

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Mary De la Cruzhermosa ......
Viviana Adriana Tazziolihermosa historia, felicitaciones
Escanea el código para leer en la APP