Mundo ficciónIniciar sesiónBueno, voy a admitir una cosa, Rafael tenía razón y sus heridas sanaron más rápido de lo que creí, solo una hora después ya no quedaba ni siquiera una leve cicatriz de lo ocurrido.
Pero eso no borraría el recuerdo de él sangrando de rodillas mientras mamá le daba la bienvenida de mi memoria.
Aunque debo decir que él estaba incluso más orgulloso que yo, después de la pelea fuimos a desayunar con mis padres y mis hermanos, fue un desayuno divertido, lleno de chi







