permaneció inmóvil, tanto Como él, con los ojos y la boca abierta, consciente de lo que debía estar viendo. Su rostro no revelaría emoción alguna, pero se puede imaginar que pensamiento, le abarrotarían la cabeza. Horrorizada, le vio bajar la mirada a sus hombros,su espalda, las nalgas, los muslos y de nuevo al rostro. A pesar de haber sido un gesto rápido y ligero,
Tuvo la sensación de que su mirada había tomado posesión de cada centímetro de su piel… y el resultado que tenía que haber sido d