Ashton y Mara se fueron a alguna habitación de la gran mansión para discutir dejándome sola, con un vaso de exprimido de naranja entre mis manos y el deseo de tener una embolia para no tener que soportar las miradas crispadas de la gente juzgándome por ser el problema de Mara.
Parece que todos aquí la conocen y la quieren. La envidio, yo no consigo ese efecto en la gente.
—Así que... Luna. ¿Cómo estás? —La madre de Ashton, Lorelei, se para en frente de mí. Percibo como no se acerca de forma cál