VIAJE DE NEGOCIOS.
<< ¡Al fin una mañana tranquila! >> se dijo Aiko mientras estiraba los brazos recién levantada de la cama, apenas era su segundo día en casa de su abuela después de su internado para “aprender a conocerse”.
Bajó de su habitación aun en pijama y pantuflas, quería un día relajado sin tener que maquillarse, lucir elegante ni usar tacones, caminó hacia la cocina aún somnolienta con deseos de que un milagro ocurriera y encontrara a su madre colando el café, pero en cambio consiguió a su abuela a med