NO ESTOY CELOSO.
Karim miraba a Aiko desde su oficina, ella arreglaba sus pertenencias en el escritorio y algunos libros en la biblioteca, el hombre que la acompañaba no paraba de hablarle y observarla, parecía un tonto a su lado, en cualquier momento su baba chorrearía su boca, se notaba y mucho lo que sentía por la mujer, solo ella parecía no darse cuenta e ignorarlo, luego llegó la otra mujer que solía acompañar a Aiko, ya Karim la conocía como su secretaria, lo que no entendía era porque Aiko no lo ponía al