Andrew
Soy un idiota, jamás debí permitir que se alejara de mi lado, estar sin ella es una tortura que me está destruyendo por completo. Tocan la puerta y me molesto por la interrupción, no entienden que deseo estar solo.
—Adelante.
La puerta se abre y entra Ana, me acomodo en mi asiento.
—¿Estás ocupado? —Su voz es dulce.
—No.
Se sienta y comienza a mover las manos, está nerviosa.
—Perdón por llegar así a tu casa, no sabía a quién acudir —dice—. Estoy cansada de esconderme de ese monstruo.
—Lo