Capítulo 16. Lo vas a lamentar.
No hablamos después de eso, creo que cualquier cosa que dijéramos, arruinaría nuestro encuentro, él volvió a su oficina y yo a la mía, tenía cosas que atender y al parecer, él también.
Fue un primer paso, no volvió a poner el vidrio opaco, esta vez él podía verme y yo a él, ya era un poco tarde, me estiré en mi silla y me sujeté el cabello con una liga fingiendo tener calor, en este lugar hacía mucho frío, y era debido a él, y a todo eso que traía puesto encima.
Pero, quería verme interesante,