Mundo ficciónIniciar sesiónTan pronto como salimos del hospital, partimos hacia las montañas. El cielo completamente gris, más los fuertes truenos que resonaban en el aire, nos daba aviso de que la tormenta ya se había desatado. A la ciudad estar tan cerca de la montaña, la lluvia empezó a caer de un momento para el otro; fuerte, haciendo resonar los granizos en los cristales y el metal del auto.







