Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe encontraba pensativa y aún con el corazón latiendo muy fuerte debido al acercamiento de Caleb, cuando un joven doctor entró a la habitación con una sonrisa grande en los labios.
—Buenas tardes, Alicia. Soy Augusto Salinas, el médico de turno que estará al pendiente hoy de ti. Cuéntame, ¿por qué has asistido por urgencia







