Mundo ficciónIniciar sesiónNo me moví un solo segundo de la casa de la Sra. Elisa hasta no ver a Caleb y saber que se encontraba bien. Por más en que ellos insistieron en que me fuera, no les hice caso y me dediqué a esperar a que los demás lobos salieron de la cabaña de Caleb para poder entrar. La Sra. Elisa y Augusto hablaban de cosas extrañas que no entendía ni en lo más mínimo, pero mi interés







