Mundo de ficçãoIniciar sessão—Siento tanto interrumpirlos — una voz no hizo separar, pero Caleb no me soltó en ningún segundo—. Es momento de irnos.
—No me parece conveniente que vayamos a tu casa, Augusto.
—Mi padre está de acuerdo, no tienes nada de qué preocuparte.





![Sangre Heredera [#1]](/dist/src/assets/images/book/206bdffa-default_cover.png)

