Levanté la mirada, estaba segura que estaba demacrada por los llantos, pero aun así, no me importó. Sé que es una locura, pero me era imposible alejarme de él.
Seth limpia los restos de lágrimas de mis ojos y de mis mejillas.
--- No te merezco, ni siquiera merezco tu mirada. --- Confesó con la voz rota. --- Aún así, gracias por estar aquí. Eres mi ángel Zoe. --- Coloca un mechón de mi cabello detrás de mí oreja. --- No quiero hacerte daño, debes de entenderlo.
Suspiré cerrando los ojos.
---