Mundo de ficçãoIniciar sessãoNarrador Omnisciente.
Al día siguiente, Rogelio asistió a la oficina como de costumbre, pero esta vez con la nariz rota por la mano de su propio hijo. Todos lo miraban por el gran moretón, por el golpe en el rostro, fue directo a la oficina de Bruno para enfrentar el problema del cual se le acusaba y como tenía una furia frustrada se sentía con mucho valor para enfrentar al niñato de su jefe.&nbs







