Capítulo 56. Impacto del pasado.
Vael Zarkov.
—Aléjate de mí —me lanza un manotazo. —Déjanos en paz. No vas a arruinar lo bonito que tenemos.
La mano apenas alcanza mi abrigo antes de caer. Y no tengo que hacer algo para detenerla, porque el cuerpo que la lanzó ya no posee fuerza suficiente para sostener una amenaza durante más de un segundo. Lo observo sin moverme, mientras alrededor nuestro los demás continúan con sus ejercicios y fingen no escuchar.
Una estupidez bastante común entre los hombres que todavía creen que igno