—Dime, bebé. —Farit sonrió mientras ella trataba de analizar su expresión...
Se quedó callada, tenía miedo, claro que lo tenía y estaba tratando de tomar valor para decirle lo que pensaba.
Le aterraba que en el fondo todo lo que le había dicho David fuera verdad, no quería, sin embargo, tenía que saberlo de una buena vez por todas, aunque doliera, entendía que sería mejor así.
—¿Me amas? —Luna preguntó con su voz suave y sin dejar de mirarlo a los ojos.
A Farit le pareció extraña la pregunta