Farit tomó con fuerza la manija de la puerta del auto de su novia al sobresaltarse con la velocidad con la que estaba manejando.
Estaba sorprendido, ¿cómo podía manejar de esa manera? La miró de reojo, no podía verla de otra manera cuando también veía hacia en frente, verificando que no fuera a chocar contra algo o alguien.
Cuando la miró se dio cuenta de que su rostro estaba en encrucijada, sin desviar su atención del camino, al menos, con sus manos tomando fuertemente el volante.
Podía notar