—Perdón. —Luna se disculpó, sintiendo se culpable por haber dudado de él.
Farit negó mientras sonrió sereno y limpiaba su rostro lleno de lágrimas, no tenía nada que perdonarle, sin embargo...
—No puedo creer que después de todo aún dudes de mí. —El azabache musitó mirándola directo a los ojos, para que viera que no estaba mintiendo y que nunca lo hizo—. Yo jamás haría algo que te dañara.
»Te amo y nunca voy a cansarme de repetírtelo. No sé qué haría si tu algún día me dejaras, mi universo eres