Casius introduce su lengua dentro de mi boca ágilmente y yo intento seguirle el ritmo a pesar de que este es mi segundo beso, mi experiencia en casi nula. Debo admitir que no me desagrada en lo absoluto, pero jamás imaginé que mis primeros momentos románticos serían con él.
Las cosas suben de tono a tal punto que siento fuego en el centro de mi femineidad, al tiempo que Casius empuja su pelvis sobre mi y siento su enorme bulto rozando mi vientre. Mi sentimientos desbocados me obligan a seguir p