El camino al hospital lo hice tomada de la mano de Lorenzo, él aunque estuviera al volante no me soltaba. Por momentos me daba un beso y me regalaba una sonrisa.
-¿Estás bien?-pregunto
-Lo estoy, la verdad es que no me sentía tan bien desde hace un tiempo.- respondí
El solo sonrío, seguimos el camino hacia el trabajo, sé que no sería nada fácil cuando me encontrara con Jake, pero no me importaba.
Mi satisfacción estaba en mi máximo nivel, había tenido sexo con Lorenzo y me había gustado.