Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Estás mejor? — preguntó temerosa desde el otro extremo.
Este giro su rostro hacia ella, la oscuridad de la noche no le hacía justicia a sus enigmáticos ojos negros que parecían un par de diamantes oscuros y brillantes.
— Por qué te disculpas, no es tu culpa, ese par son unos idiotas molestos — respondió con voz serena.
— Si es mi culpa — contradijo ella — deb&







