Detestaba esta casa antes de poner un pie en ella. Es una de esas mansiones de acero y vidrio que se sienten más como un museo que como un hogar. Fría. Vacía. Costosa. Igual que el hombre que la compró.
Mi mamá cree que estoy aquí porque quiero que "estrechemos lazos". Esa es la palabra que no dejaba de usar en sus correos. Estrechar lazos. En realidad, solo vine porque si me saltaba este viaje, sería la "hija difícil" por el resto del año. Mi mamá lleva meses hablando de este campamento. Un d