Jennifer Stone
—Tengo trabajo. — Les digo poniéndome de pie y voy a mi habitación a cambiarme lo más rápido posible, no puedo salir así, me visto más decente, me miro al espejo y trato de recomponerme aunque me veo mal aun...
Unas ojeras profundas enmarcan mi rostro, y no puedo disimular la trasteza que se refleja en mi mirada.
— ¿Hoy sábado?— Preguntan todos a la vez desde la sala mientras me cambiaba.
—Sí, por eso me pagan tan bien, tengo que estar disponible para el jefe las veinticuatro ho