Capítulo 24. Huir
Ares se quedó estático ante la petición de Calli, incluso fue necesario que ella volviera a repetírselo.
—Amor, ¿Por qué no respondes? —interrogó frunciendo el ceño, preocupada porque él no se ponía al teléfono.
El hombre la tomó de la mano, la acercó a su cuerpo y la abrazó, suspiró y luego le respondió.
—Después le regreso la llamada, no quiero hablar con ella, por ahora solo deseo estar contigo, consentirte, cuidarte —pronunció sin poder dejar de sentir esa opresión en el pecho.
Apagó el c