Mundo ficciónIniciar sesiónLa Ciudad de México se extendía bajo un cielo plomizo que amenazaba con descargar la tormenta que llevaba días gestándose, y Eva caminaba por los pasillos de cristal y acero del edificio corporativo de Damián con la sensación de estar moviéndose a través de un territorio enemigo donde cada superficie pulida reflejaba una versión de sí misma que ya no reconocía.
Rodrigo la seguía a tres pasos de distanci







