Mundo ficciónIniciar sesiónLa Ciudad de México despertaba bajo un sol inclemente que prometía convertir el día en un horno, y Eva observaba las calles desde la ventana del penthouse con la sensación de estar contemplando un mundo que ya no le pertenecía, un escenario donde había interpretado el papel equivocado durante demasiado tiempo.
El café que sostenía entre las manos se había enfriado hacía veinte minutos, pero ella no lo había no







