CAPITULO 45 FRUSTRACIÓN.
Elijah King.
Después de dejar a mis hijos en la escuela, me fui a casa. Me duché, me lavé los dientes, me cambié de ropa y salí para el Buró. Ni mis hermanos ni mis tíos estaban allí; seguramente, todos estaban trabajando.
El día pasaba lento. Hoy me sentía mucho mejor. Había vuelto a amanecer en la casa de las Williams y deseaba seguir haciéndolo. Busqué ropa de entrenamiento, porque sabía donde estaba Eileen, y me fui hacia allá.
Me puse mis guantes de boxeo y me coloqué frente a una de la