CAPITULO 117 NADIE TE VOLVERÁ A TOCAR.
Eileen Williams.
─ No es posible que estemos años sufriendo por él ─ mencionó Brais, abrazándome.
A estas alturas de mi vida no me sorprendía la sinceridad de mi amigo, lo observé mientras besaba mis mejillas.
─ ¿Todavía lo quieres? ─ Le pregunté mirándolo con el entrecejo fruncido. Brais, suspiró.
─ Solo lo dejé atrás y me rendí al placer ─ dijo levantando sus hombros, pero yo lo conocía muy bien. Le dolía tanto como a mí.
─ ¿Es que no amas a Félix? ─ Le pregunté con curiosidad.
─ Está