Sibel abrió los ojos en medio de la oscuridad.
Su cabeza estaba encima del pecho de Iván, mientras su brazo, le rodeaba todo el torso.
Él, por su parte, tenía su brazo encima de ella, y cuando levantó la cabeza para mirar su rostro, lo encontró completamente dormido.
Ella movió un poco sus piernas, que estaban entrelazadas con las de él, y sintió una puntada agónica en su vientre cuando cerró los ojos.
Estaba segura de que nunca iba a poder superar esta experiencia, no solo por su vida emoci