El CEO, tenía que actuar rápido, poner a salvo a sus dos tesoros del animal, acostó a Dariana, en la cama sin perder de vista al peligroso escorpión, y pidió al niño
— ¡Daniel Alejandro, ven acá, sostente de mi pierna y no te sueltes! ¡¿cómo demonios se te ocurrió comprar a ese animal precisamente?! ¿en dónde lo viste?
— Lo ví en un documental con el abuelo de Dallán, ahí decía que eran silenciosos y si no los molestabas no te molestaban, ¿qué le pasó a mamá? ¿la asustó Tadeus?
— ¡Cara