Muy en contra de lo que muchos pensaban acerca del asistente de Danilo Ferreira, el no era un hombre viejo, Larry, tenía solo veintisiete años, el eficiente hombre tenía dos carreras, una en finanzas y la otra en comercio internacional estaba cursando la tercera cuando llegó a las empresas del CEO, más exigente que había podido conocer
Desde los primeros días en los que fué contratado como secretario y aún siendo un profesionista, trabajar para él importante hombre era una excelente oportunida