Dariana no quería quedarse internada en la clínica, quería ir a casa a su hogar, no le gustaban los hospitales, no medía la gravedad de su salud
— Yo, yo puedo pasar, — se ofreció Drago, era su mellizo, ella siempre lo escuchaba, estaba seguro de convencerla, y aunque el CEO Ferreira, y el padre del bebé, querían pasar, Drago ya estaba adentro hablando con su hermana
No fueron ni cinco minutos que pasaron que Drago, salió, había fracasad
— Vas, papá, Dary, está aferrada, no la pude con