Después de que curaron las heridas de Fabio y que Mariana estuviera estable, salieron del hospital hacia la mansión Ferreira, no sabían con exactitud como llevarían las cosas de hoy en adelante pero comenzarían ya mismo
En la sala de estar, Danilo, violeta Mariana y Fabio, tomaban el té, el gruñón CEO Ferreira no estaba muy contento, pero hacia su mejor esfuerzo por tratar con el CEO Mancini
— Danilo, la reunión es en un día, tengo todo listo para la junta, soy una mujer muy profesional, no de