Muy en contra de su voluntad, ese mismo día, Mariana y Fabio fueron a visitar a los esposos Ferreira, a su mansión, Violeta y Mariana tomaban el te en la sala mientras que los hombres habían ido un momento al despacho
— Entonces... ¿viniste a pedir la mano de Mariana, Mancini? ¿no te parece que vas muy rápido? tienen poco tiempo de conocerse
— ¿Y cuál es el tiempo perfecto para pedirle la mano a una mujer, según la gente? el destino nos puso cerca del otro, nuestros caminos se juntaron es por a