El apuesto CEO Ferreira, se quedó al lado de la bella Violeta, ella siempre estaba a tono con el, solo esa mujer podía tranquilizar el carácter de su marido, parecía que nunca iba a ver con buenos ojos al CEO Mancini
— Carajo, estás tan hermosa, ¿cómo he podido vivir todo este tiempo.po sin tí, Mariana — el futuro esposo no podía desviar su mirada de la mujer que tenía frente a él, sentía que el corazón se le saldría del pecho
— Gracias futuro esposo, tú también estás muy elegante y apuesto hoy