Andres y Cassandra se fueron de luna de miel a unas paradisiacas playas de Hawai, el jóven CEO, consentía a su esposa y su bebé, en todo lo que pidieran, estarían alrededor de un mes disfrutando de su amor tan esperado y de todas las maravillas que les ofrecía el lugar
Los esposos habían pasado noches de ardiente pasión, algunas discusiones y reconciliaciones, como toda pareja, así hasta que se llegó la hora de volver a casa, la mansión en dónde vivieron los padres de Andrés, y que él no ha