Al día siguiente decidí tomar algo de aire, estar en esa casa encerrada me estaba matando lentamente, así que fui de paseo al mercado. Cuando le dije eso a la señora Adelaida casi le da un infarto, ya que una Duquesa no debería frecuentar ese tipo de sitios, pero yo no quería ser una Duquesa, yo era mas bien una campesina a la que habían obligado a pertenecer a la alta clase.
— hace tanto que no respiraba aire fresco — les dije a Amelia y a Adelaida.
— no deberíamos estar aquí, las personas e