- Discúlpame –dejando la bandeja sobre la mesa–. Es solo que…–Tendiéndose encima de mí–. No me gustó ver que te preocuparas tanto por Stevens, él solo te hizo daño y aun así tú… Tú los sigues amando –vi cristalizarse sus pupilas hasta romperse en miles de fragmentos acuosos–. Dime ¿Qué debo hacer para que me quieras? Si te lastimo como lo hizo él, si soy como es él… Entonces ¿Me amarás?
- Henderson…–Susurré sin saber que más decir–. Perdóname –cubrí mi rostro son las sábanas–. Me gusta cómo ere