HORAS ANTES
—¿Qué hiciste qué? Mujer era coquetear un poco, no, hay, preciosa. ¿Te enamoraste?
—¡No! Claro que no, solo que no sé la verdad. Tengo claro que aún odio a Franco, de eso estoy segura, pero cuando Bastian me besó la primera vez la otra noche.
—¿La otra noche? Mujer, yo soy tu almohada, tu pepe grillo, no puedes lanzarme una bomba como esa, así nomás.
Elizabeth, estaba sentida con todo lo que estaba pasando, ya ni sabía que estaba hablando, solo necesitaba desahogarse y Antuhant esta