29. Desde cuándo
La habitación se había vuelto gélida.
Nadie se movía; era un embrujo donde todos nos quedamos inmóviles. La pregunta de Oliver cayó en el aire como si no hubiese sido escuchada. Liam posó su mirada en Oliver primero, luego en mí. Poco a poco pareció comprender la caja de Pandora que había abierto sin saberlo.
—Kat… Katherine —su voz masculina me llamó con un tono francés entre exasperado e irritado—. Dímelo, ¿estás embarazada?
Su mirada bajó lentamente a mi vientre plano. Sus ojos se oscureci