El sol calentaba poco a poco, un recordatorio de que la primavera estaba regresando... y con ella, una paz que todavía no sabía si merecíamos.
Damien me había citado en una pequeña cafetería cuatro días después de aquella llamada. No quiso decirme de qué quería hablar. Solo insistió en que fuera en persona.
Acepté.
Después de todo lo ocurrido, algunas conversaciones merecían hacerse cara a cara.
Me encontraba sentada junto a una de las ventanas más apartadas. Una taza de chocolate descansab