12. Eres mía
POV LEAH
Me quedé allí, en el umbral de la libertad, con el corazón martilleando contra mis costillas como un animal enjaulado. Miré el camino que se perdía entre los árboles, el camino que me devolvería a la Señora Grayson, a las cenas de gala y al silencio sepulcral de mi mansión. Luego miré hacia la casa, donde el hombre que realmente me conocía se estaba desmoronando.
—Lo siento... lo siento mucho, Peter —susurré al viento, como un último adiós a la mujer que fingí ser.
Extendí la man