Capítulo 21
Mi rostro y mis manos se encuentran tan calientes por las sensaciones que Gabriel Ford me hace sentir, una corriente eléctrica recorre cada centímetro de mi cuerpo al recibir las manos de mi profesor sobre mis pechos duros y punzantes de manera sorpresiva dejándome mucho más humedecida y necesitada de él. Sus ojos cristalinos ahora se encuentran oscurecidos quizás por la lascivia que a un hombre como su tipo esta clase de cosas le provoca. Prenso mi labio inferior e intento retener