CAPÍTULO 13
Gabriel Ford
La observo determinadamente al notar su rostro lleno de preocupación, ni siquiera me he movido de la cama y tampoco tengo intenciones de hacerlo. Sus mejillas están rojas e intento no reírme al verla buscar entre la multitud de cosas que están sobre el suelo cada una de sus prendas. Sandara toma mis botas con sus manos temblorosas y me hace una señal con su dedo índice para que guarde silencio. La mujer diminuta delante de mí lleva el pulgar hacia el oído derecho simul