Imposible guardar la compostura cuando ella lleva su mano hasta su pelvis para tocar la dureza de su miembro que palpita dentro del pantalón. Gabriella se sentía arder, como si estuviera dentro de un horno a mil grados centígrados.
El bañador fue bajado quedando atascado en la cintura solo para que la anhelante boca de Fabrizio se posara en los pechos descubiertos de Gabriella que moría por sentir su cuerpo desnudo pegado al suyo.
Cuando Fabrizio quiere retirar el bañador que se está convirtie