Me imaginé que no serían buenas noticias.
Me reí sin ganas y dije:
—Dime.
Estos días habían sido tan duros que ya no me afectaban las palabras duras.
Doña Godines habló bajito:
—El señor me pidió que te dijera que, si te aburres tanto en casa, podrías buscar algún pasatiempo en vez de andar buscando trabajo por todos lados. También dijo... que trabajar no es para ti.
¡Me reí de la rabia!
¿Trabajar no es para mí?
¿Quién dice eso?
¡Justamente voy a trabajar para demostrarle lo contrario!
No creo q