Al ver que la cara del hombre frente a él volvía a ensombrecerse, Henry no pudo evitar comentar:
—Hoy estás raro… ¿de verdad te pasó algo?
Waylon no respondió. Solo apretó con fuerza la copa en su mano; su expresión sombría resultaba inquietante.
Henry se reclinó y soltó una risa ligera.
—En realidad, esa pregunta tuya está de más. ¿Acaso no te conozco? Eres egoísta, estrecho de mente, cambiante, agresivo y frío…
Waylon le lanzó una mirada de reojo, con un toque de fastidio.
Henry continuó:
—Así