Capítulo 120
La voz de Javier sonaba tranquila:

—Me dijeron en recursos humanos que no fuiste a trabajar hoy, ¿cómo te sientes?

Ahí recordé que tenía que ir a la oficina, pero con todo lo de la abuela se me olvidó avisar.

No entendía por qué Javier, el presidente, me llamaba solo porque falté. Tal vez era porque hoy teníamos esa reunión del proyecto.

Me sequé rápido las lágrimas de la cara y traté de sonar lo más normal posible:

—Perdóname, Javier, hoy tuve un problema muy grave y creo que no voy a poder ir.
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Azucena Reyes JiménezEn serio ya denle con una silla a ese hombre puro estar perdiendo dinero a lo pendejo por una vez en la vida ya no lo den más dinero que asuma las consecuencias ya van dos veces que le resuelven la vida ya lo mal acostumbraron
Monse Rodríguezno soporto al señor, cada que aparece me trasmite la desesperación de aurora, ese señor es insoportable se comporta como un niño, que le mocharan las manos no estaría mal ......
Ana Servíanque pesado el señor dios mio que insoportable porque no resuelve sus problemas solo y deja de dañar a su propia hija que estrés ashh...
Romina Duarteestá siempre en lo mismo pobre Aurora llorando y debiendo plata
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