Amber.
Cuando dan las doce de la noche siento como Ángel se enderesa en el sillón y yo lo suelto, se recarga en el reposa brazos y se cubre la cara con una de las manos.
-Pero que vergüenza acabo de pasar contigo.
-No te preocupes así me deberás un favor.
-Cómo supistes que aser.
-Recuerdas que te dije que a mi hermana la asustaban los ruidos fuertes pues le sucedía casi lo mismo que a ti durantes las tormentas solo que ella no dudaba en buscar mi ayuda recuerdo que durante las noches se d