Narra Stefano .
Era de madrugada cuando Beatriz se quedó dormida en mis brazos. La llevé a nuestra habitación, la arropé bien y luego de darles una mirada a nuestros pequeños, me acomodé a su lado.
No podía dormir. La verdad es que si bien me había tranquilizado mucho hablar con ella, yo aún no me podía perdonar por todo lo malo que la había hecho pasar. Sabía que, ella es una gran mujer y la mejor madre. Y creo que será una excelente esposa. Pero todo esto me hace preguntarme como seré yo a su