Narra Esmeralda
Cuando escuché lo que Nessy decía, sencillamente no podía creerlo. Mi pequeña tenía un hijo, mi chiquita que tanto había sufrido había tenido un bebé, un hermoso niño del que nos había ocultado su existencia.
Me sentía decepcionada, no de ella… de mí. Seguramente le había fallado como madre, de no ser así, ¿por qué razón mi pequeña no me podía contar todo lo que le tocó pasar?
Todos caminaron al comedor, pero yo necesitaba pensar… ¿Tan mala madre era? ¿Qué hice mal con Bertha? ¿